La adoraciòn es nuestra respuesta a su mismo Amor




















CONGREGATIO PRO GENTIUM EVANGELIZATIONE

Prot. N. 1377/11

Al Padre Ariel Dario Silguero,

y a la comunidad parroquial de la Parroquia: "Sagrada Familia"

Con profundo júbilo la Parroquia "Sagrada Familia" de la Diocesis Río Gallegos se dispone a conmemorar la "Fiesta de la Anunciaci6n del Señor", el pròximo 25 de marzo de 2011.

Este Dicasterio desea unirse afectiva y espiritualmente a tan significativa cita, y desea renovar a toda la comunidad parroquial de la "Sagrada Familia" su devociòn a la adoraciòn Eucarística. "La adoraciòn Eucarística tiene como fin la persona divina de nuestro Señor Jesucristo presente en el Santísimo Sacramento. ÉI esta vivo, quiere que le hablemos, ÉI nos hablara. Y este coloquio que se establece entre el alma y el Señor es la verdadera meditaciòn Eucarística, es precisamente - la adoraciòn. Dichosa el alma que sabe encontrar a Jesús en la Eucaristía y en la Eucaristía todas las cosas ... " decía San Pedro Julian Eymard, con estas palabras quisiera comenzar este mensaje a esta querida comunidad parroquial de la Sagrada Familia.

Porque la Eucaristía es Jesús, todo Jesús en su cuerpo, sangre, alma y divinidad. Así como al encarnarse se hizo hombre en el seno de la Virgen para dar inicio a la Salvaciòn, así también al instituir aquel primer Jueves Santo la Eucaristía decidiò permanecer con nosotros para siempre en la Sagrada Hostia y en el Vino consagrado. Es siempre Jesús, Verbo eterno, el que al hacerse hombre oculta su divinidad, es el mismo que volviéndose Eucaristía oculta, además, su humanidad.

Por ello, la Adoraciòn Eucarística expresa nuestra fe y nuestro amor y respeto hacia su presencia así como nuestra respuesta a su mismo amor, que ha dispuesto no abandonarnos y permanecer con nosotros -a través de la Eucaristía-hasta el fin de los tiempos.

Ya en su primera encíclica, Redemptor Hominis, el Siervo de Dios, el Papa Juan Pablo II, nos dice que nuestro objetivo primordial en la vida es el de avanzar y perseverar en la piedad y vida Eucarística, y que la celebración litúrgica de la eucaristía y la adoración privada se complementan entre si para que nuestro amor sea completo.

En su encíclica del 24 de febrero de 1980 "Sobre el Misterio y Culto de la Eucaristía" escribía: " ... Seamos generosos con nuestro tiempo al ir a encontrarlo en la adoraci6n y contemplación, Llenos de fe y listos para hacer reparación por las grandes faltas y crímenes del mundo. Que nuestra adoraciòn nunca cese". Y también nos ha dicho: "La Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad de Adoración Eucarística ... (Cada uno de nosotros) tiene que estar vigilante para que este Sacramento reciba en retorno amor por amor... Nuestro culto comunitario en la Misa debe ir junto a nuestro culto personal a Jesús en Adoración Eucarística para que nuestro amor sea completo ... "

Por su parte Pablo VI, en el momento de mayor culminación del Concilio Vaticano II, escribió la profética encíclica Mysterium Fidei en la que declara que la Eucaristía es el "centro espiritual" de la Parroquia. "Cristo es el verdadero Emmanuel, Dios con nosotros. Día y noche esta con nosotros". Él reintegra la moralidad, alimenta las virtudes, consuela a los afligidos, da fuerza a los débiles. Propone su propio ejemplo a aquellos que se allegan hacia Él para que asi aprendan a ser como Él, mansos y humildes de corazón, y todos aquellos que se acercan al Santísimo Sacramento en adoración experimentan lo preciosa que es la vida escondida con Cristo en Dios y el "gran valor de la conversación con Cristo, porque no hay nada que dé mas consolación en la tierra, nada mas eficaz para avanzar por el camino de la santidad". Porque "dentro de la Sagrada Hostia esta Cristo, el Redentor del mundo". Y decía: "El Santísimo Sacramento es el corazón latente de cada una de nuestras iglesias", agregando: "y es nuestro dulce deber honrar y adorar en la Santa Hostia lo que nuestros ojos no ven, el Verbo Encarnado, que ellos no pueden ver".

En muchos lugares -decía el siervo de Dios, Juan Pablo II, y en Ecclesia de Eucharistia-la adoración del Santísimo Sacramento tiene cotidianamente una importancia destacada y se convierte en fuente inagotable de santidad. El culto que se da a la Eucaristía fuera de la Misa es de un valor inestimable en la vida de la 1glesia. Es hermoso estar con Él y, reclinados sobre su pecho como el discípulo predilecto (Jn 13 :25), palpar el amor infinito de su corazón ... (,como no sentir una renovada necesidad de estar largos ratos en conversaciòn espiritual, en adoraciòn silenciosa, en actitud de amor, ante Cristo presente en el Santísimo Sacramento",

Por tanto, implorando copiosas bendiciones sobre todos vosotros, amadísimos fieles de la parroquia "Sagrada Familia", y también sobre aquellos que se unirán a tan dichosa celebraciòn, ruego a Santa María, estrella de la evangelizaciòn, la protecciòn sobre vuestras personas y la guía segura en vuestro caminar eclesial.

Roma, 25 de marzo de 2011


IVAN CARDENAL DIAS Prefecto de la Congregacion para la Evangelizaciòn de los Pueblos