GRAN FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE FATIMA


Ante una multitud -estimada en 500.000 personas- que acudió a la explanada del Santuario de la Virgen de Fátima, en el día de esa fiesta mariana y en coincidencia con el décimo aniversario de la beatificación de los pastores Jacinta y Francisco, el Papa Benedicto XVI presidió una misa en la que advirtió que "se equivoca quien cree que la misión profética de Fátima terminó".


El Pontífice aseguró que desde este santuario la Madre de Jesús sigue anunciándole al mundo que Dios es la única esperanza verdadera, porque tiene el poder de incendiar los corazones más fríos y tristes.


Desde el altar a cuyos pies se leía una frase de la beata Jacinta "Comparte con alegría", el Santo Padre dijo: "vengo a Fátima porque hoy converge aquí la Iglesia peregrina, querida por su Hijo como instrumento de evangelización y sacramento de salvación. Vengo a Fátima para rezar, con María y tantos peregrinos, por nuestra humanidad abrumada por miserias y sufrimientos".


"En fin, con los mismos sentimientos de los beatos Francisco y Jacinta y la Sierva de Dios Lucía, vengo a Fátima para confiar a Nuestra Señora la confesión de que ‘amo’, de que la Iglesia y los sacerdotes ‘aman’ a Jesús, y en el Él desean mantener fijos los ojos al terminar este Año Sacerdotal, y para confiar a la protección maternal de María a los sacerdotes, los consagrados y consagradas, los misioneros y todos los obreros de bien que hacen acogedora y benéfica la Casa de Dios".


En presencia de los obispos de Portugal, y del Presidente de la República, el Papa indicó que "el Señor, nuestra gran esperanza, está con nosotros, en su amor misericordioso, ofrece un futuro a su pueblo: un futuro de comunión consigo".


Prueba del amor y la fe de la Virgen María, prosiguió el Papa, "es este lugar bendito. En siete años volveréis aquí para celebrar el centenario de la primera visita hecha por la Señora ‘venida del Cielo’, como Maestra que introduce a los pequeños videntes en el acontecimiento íntimo del Amor Trinitario y los lleva a saborear al propio Dios como lo más bello de la existencia humana. Una experiencia de gracia que los hizo enamorados de Dios en Jesús, al punto que Jacinta llega a exclamar: ‘Me gusta tanto decir que a Jesús lo amo. Cuando lo digo muchas veces, parece que tengo una luz en el pecho, pero no me quemo’. Y Francisco decía: ‘Lo que más me gustó fue ver a Nuestro Señor, en aquella luz que Nuestro Señor nos puso en el pecho. ¡Me gusta tanto Dios!’" "Hermanos, al abrir estas inocentes y profundas confesiones místicas de los Pastorcitos, podría alguien mirarlos con un poco de envidia por haber visto o con la desilusionada resignación de quien no tuvo la misma suerte pero insiste en ver. A tales personas, el Papa dice como Jesús: ‘¿No estaréis engañadas, ignorando las Escrituras y el poder de Dios?’. Las Escrituras nos invitan a creer: ‘Felices los que creen sin haber visto’, pero Dios –más íntimo a mí mismo de cuanto soy yo– tiene el poder de llegar hasta nosotros principalmente a través de los sentidos interiores, de modo que el alma recibe el toque suave de algo real que está más allá de lo sensible, haciéndolo capaz de alcanzar lo no sensible, lo no visible a los sentidos".


Para eso, precisó el Santo Padre, "se exige una vigilancia interior de corazón que, en la mayor parte del tiempo, no poseemos a causa de la fuerte presión de las realidades externas y de las imágenes y preocupaciones que llenan el alma. ¡Sí! Dios puede alcanzarnos, ofreciéndose a nuestra visión interior".


"Aquella Luz en lo íntimo de los Pastorcitos, que proviene del futuro de Dios, es la misma que se manifestó en la plenitud de los tiempos y ha venido para todos: el Hijo de Dios hecho hombre. Él tiene poder para incendiar los corazones más fríos y tristes, lo vemos en los discípulos de Emaús. Por ello nuestra esperanza tiene un fundamento real, se apoya en un acontecimiento que se coloca en la historia y al mismo tiempo la excede: es Jesús de Nazaret".


Benedicto XVI dijo también que "la fe en Dios abre al hombre al horizonte de una esperanza cierta que no desilusiona, indica un sólido fundamento sobre el cual apoyar, sin miedo, la propia vida, pide el abandono, lleno de confianza, en las manos del Amor que sustenta al mundo".


Tras recordar el testimonio de solidaridad de la beata Jacinta, el Papa resaltó que "se equivoca quien cree que la misión profética de Fátima ha terminado. Aquí revive aquel designio de Dios que interpela a la humanidad desde sus albores: ‘¿Dónde está Abel, tu hermano? La voz de la sangre de tu hermano clama desde la tierra hasta Mí’. El hombre puede desencadenar un ciclo de muerte y de terror, pero no consigue interrumpirlo… En la Sagrada Escritura, es frecuente ver aparecer a Dios en procura de los justos para salvar a la ciudad humana y lo mismo hace aquí, en Fátima, cuando Nuestra Señora pregunta: ‘¿Queréis ofreceros a Dios para soportar los sufrimientos que Él quisiera enviaros, en acto de reparación por los pecados con que Él mismo es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?’" "Ante la familia humana pronta a sacrificar sus lazos más sagrados en el altar de los mezquinos egoísmos de nación, raza, ideología, grupo, individuo, vino del Cielo nuestra Madre ofreciéndose para transplantar el corazón de cuantos se entregan al amor de Dios que arde en sí. En aquel tiempo eran solo tres, cuyo ejemplo de vida se irradió y multiplicó en grupos innumerables por toda la superficie de la tierra, que se volcaron a la causa de la solidaridad fraterna".


"Que puedan estos siete años que nos separan del centenario de las apariciones apreciar el anunciado triunfo del Corazón Inmaculado de María para gloria de la Santísima Trinidad. Amén", concluyó.Bendición de enfermos Al finalizar la misa, el Papa alentó a los enfermos presentes en el santuario y del mundo a “sufrir con Jesús, quien da sentido pleno al dolor, y ser así ‘redentores en el Redentor’ colaborando en la salvación de los hermanos”.


En sus palabras previas a la bendición con el Santísimo Sacramento, el Pontífice recordó a los que sufren alguna aflicción corporal, al señalar que Dios se hizo hombre en Cristo para sufrir. “Queridos enfermos, reciban este llamado de Jesús que va a pasar junto a ustedes en el Santísimo Sacramento y confíenle todas las contrariedades y tristezas que enfrentan para que se vuelvan -según sus designios- medio de redención para el mundo entero”, subrayó. Tras la bendición de los enfermos con el Santísimo y un intenso momento de adoración eucarística, Benedicto XVI saludó a los presentes en francés, inglés, alemán, italiano, español, polaco y portugués.


Las palabras del Papa fueron respondidas con vivas y cantos de los fieles latinos y españoles, de manera especial con el tradicional grito de “Benedicto” seguido de palmas, en lo que fue la reacción más explosiva y alegre de la jornada.+

LA IGLESIA SE OPONE AL PROYECTO DE LEY SOBRE EL MAL LLAMADO MATRIMONIO HOMOSEXUAL


La Conferencia Episcopal Argentina y la Universidad Católica Argentina (UCA) mantienen reuniones periódicas con diputados y senadores, a fin de manifestarles la posición de la Iglesia y ofrecerles argumentos para oponerse a los proyectos de ley para modificar el Código Civil y permitir el “matrimonio” entre personas del mismo sexo y que estas parejas puedan adoptar. También sobre las iniciativas para despenalizar el aborto.

El obispo auxiliar de La Plata, monseñor Antonio Marino, encargado por el Episcopado de seguir las cuestiones legislativas, e Inés Franck, Guillermo Cartasso, Nicolás Lafferriere y el presbítero Rubén Revello, peritos de la UCA, son los encargados de exponer ante los legisladores estas cuestiones de inminente tratamiento parlamentario.


En los argumentos esgrimidos, se advierte sobre la inconstitucionalidad de los proyectos, sobre el porqué afecta el interés superior del niño, sobre cómo se pretende modificar en forma sustancial de la organización social, y la baja incidencia de uniones homosexuales y el deterioro de la unión heterosexual, entre otros.


Resumen de los argumentos


INCONSTITUCIONALIDAD DE LOS PROYECTOS: La Constitución Nacional y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos con jerarquía constitucional reconocen al matrimonio como la unión de un varón y una mujer, como surge de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) cuando reconoce en el artículo 16.1: “Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia...”; del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966) en su artículo 23.2: “Se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia...” y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969) en el artículo 17.2: “Se reconoce el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio y a fundar una familia...”. Por tanto, las uniones de personas del mismo sexo no tienen título jurídico para requerir la tutela del Estado.

SE AFECTA EL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO: La legalización de uniones de personas del mismo sexo vulnera el interés superior del niño, criterio rector de la Convención sobre los Derechos del Niño, pues incluye la pretensión de tener descendencia, ya sea por técnicas de procreación artificial o por adopción. En este sentido, el niño tiene derecho a crecer y desarrollarse en su dimensión psicosexual a partir de la complementariedad entre varón y mujer. Tal legalización altera los principios civiles que regulan la filiación matrimonial y sus presunciones. Los proyectos pretenden eliminar todas las leyes donde se habla de “padre” y “madre”. No puede experimentarse con los niños, máxime cuando se han señalado diversas consecuencias negativas que podrían derivar de la sanción de estos proyectos de ley.

MODIFICACIÓN SUSTANCIAL DE LA ORGANIZACIÓN SOCIAL: La reforma del matrimonio tal como está regulado en el Código Civil proyecta sus efectos sobre todo el ordenamiento jurídico y la sanción de una ley de estas características supondría la modificación de partes sustanciales del Código Civil y de otras numerosas normas vigentes, sin que se cuente con los estudios sobre las consecuencias de tales modificaciones. Por otra parte, los beneficios que se conceden legalmente al matrimonio fueron instituidos considerando su constitución por varón y mujer y sus funciones intransferibles en la transmisión de la vida y la educación de los hijos. Estas uniones de personas del mismo sexo no cumplen tales funciones ni generan esos beneficios.

SOBRE LOS PROYECTOS DE UNIÓN CIVIL: Los argumentos de fondo sobre la pretensión de reconocer como “matrimonio” a las uniones de personas del mismo sexo, se extienden también a los proyectos de ley que pretenden una legalización de tales uniones a través de leyes de “unión civil” o similares. En estos casos, no se las puede equiparar al matrimonio, sin grave injusticia contra el bien común y el derecho de familia, en especial por la función pedagógica de la ley y por las diferencias esenciales existentes entre la unión de varón y mujer estable y abierta a la vida que es el matrimonio, y las uniones de personas del mismo sexo, que no se corresponden con la complementariedad sexual propia de la naturaleza humana.

BAJA INCIDENCIA DE UNIONES HOMOSEXUALES Y DETERIORO DE LA UNIÓN HETEROSEXUAL: Sin perjuicio de los argumentos de fondo, cabe señalar que, en los países en los que se legalizó como matrimonio la unión de personas del mismo sexo apenas un 5% (o menos) de la totalidad de la población de orientación homosexual tiene interés en contraerlo, y una vez que lo contrae la unión tiene baja duración. Ello provoca la disminución de la tasa de matrimonialidad. En consecuencia: las personas de orientación homosexual una vez que tienen el matrimonio, no se casan; pero perjudican a las personas heterosexuales, y a la institución matrimonial: después son menos los que quieren contraer matrimonio (ni homosexuales, ni heterosexuales). http://www.aica.org/.

AUMENTO EL NUMERO DE CATOLICOS EN EL MUNDO



En el año 2008 los católicos del mundo llegaron a ser 1.166 millones, según se desprende de los datos que aporta la nueva edición del Anuario Estadístico de la Iglesia que acaba de publicar la Librería Editora Vaticana.

El anuario hace un balance entre los años 2000 y 2008. A lo largo de estos nueve años, la presencia de católicos en el mundo pasó de 1.045 millones en el año 2000 a 1.166 millones en 2008, con una variación relativa del 11,54 por ciento.


Al leer los datos de forma diferenciada se observa que en África se registra un incremento del 33%, mientras en Europa la situación se mantiene sustancialmente estable (1,17%); en Asia el incremento es del 15,61%, en Oceanía 11,39% y en América el 10,93%. No obstante, los católicos europeos pasaron del 26,81% en 2000 a 24,31% en 2008. En América y Oceanía se mantienen estables y en Asia aumentan ligeramente.


Por lo que respecta al número de obispos en el mundo, se pasó de 4.541 en 2000 a 5.002 en 2008, con un aumento del 10,15%.


La población sacerdotal, tanto diocesana como religiosa, muestra un ligero crecimiento a lo largo de estos nueve años (con un aumento del 0,98% en el mundo), pasando de 405.178 en 2000 a 409.166 en 2008. Si en África y Asia aumentan (un 33,1 y un 23,8% respectivamente), América se mantiene estable, mientras Europa y Oceanía disminuyen un 7 y un 4 por ciento. Los sacerdotes diocesanos aumentaron un 3,10%, pasando de 265.781 en 2000 a 274.007 en 2008. En contraste, los sacerdotes religiosos se hallan en constante disminución (-3,04%), llegando a ser 135.159 en 2008. Los sacerdotes disminuyen claramente solo en Europa: si en 2000 representaban más del 51% del total mundial, en 2008 son el 47%.


Sin embargo, si en Asia y África juntas suponían en 2000 el 17,5% del total, en 2008 el porcentaje era del 21,9%. América aumentó ligeramente su porcentaje que ronda el 30%. En cuanto a los religiosos no sacerdotes, si en 2000 eran 55.057, en 2008 bajaron a 54.641. Comparando los datos por continentes, en Europa se percibe una neta disminución (-16,57%) y en Oceanía (-22,06%), manteniéndose estable en América y aumentando en Asia (+32,00%) y en África (+10,47%).


Las religiosas son casi el doble que los sacerdotes y 14 veces los religiosos, pero actualmente están disminuyendo. Pasaron de 800 000 en 2000 a 740 000 en 2008. En cuanto a su distribución geográfica, el 41% reside en Europa mientras en América vive el 27,47%, en Asia el 21,77% y en Oceanía el 1,28%. En términos generales, las religiosas aumentaron en los continentes más dinámicos, África (+21%) y Asia (+16%).


El Anuario Estadístico de la Iglesia también recoge la evolución del número de estudiantes de filosofía y de teología en los seminarios diocesanos y religiosos. En el mundo aumentaron, pasando de 110.583 en 2000 a 117.024 en 2008. Mientras en África y en Asia los candidatos al sacerdocio aumentan, en Europa disminuyen. http://www.aica.org/

EN DEFENSA DEL MATRIMONIO Y LA FAMILIA


Al pueblo de Dios y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

1. Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (cf. 1 Tm 2,4). Por eso estableció con el hombre un diálogo de salvación, que culminó en el encuentro con Jesucristo, Señor nuestro y compañero de camino. La Iglesia está llamada a extender este diálogo a la convivencia humana. El diálogo para ser fecundo debe ser claro, afable, sencillo y confiado. Todo esto lleva implícito el respeto a la persona que vive, siente y piensa de un modo diferente. Todos estamos llamados al amor de Dios. La claridad del diálogo exige un discernimiento en orden a reconocer la verdad, sobre la cual los pastores no podemos callar. Esto no supone menosprecio ni discriminación.


2. El ser humano ha sido creado a imagen de Dios. Esta imagen se refleja no sólo en la persona individual, sino que se proyecta en la complementariedad y reciprocidad del varón y la mujer, en la común dignidad, y en la unidad indisoluble de los dos, llamada desde siempre matrimonio. El matrimonio es la forma de vida en la que se realiza una comunión singular de personas, y ella otorga sentido plenamente humano al ejercicio de la función sexual. A la naturaleza misma del matrimonio pertenecen las cualidades mencionadas de distinción, complementariedad y reciprocidad de los sexos, y la riqueza admirable de su fecundidad. El matrimonio es un don de la creación. No hay una realidad análoga que se le pueda igualar. No es una unión cualquiera entre personas; tiene características propias e irrenunciables, que hacen del matrimonio la base de la familia y de la sociedad. Así fue reconocido en las grandes culturas del mundo. Así lo reconocen los tratados internacionales asumidos en nuestra Constitución Nacional (cf. art. 75, inc. 22). Así lo ha entendido siempre nuestro pueblo.


3. Corresponde a la autoridad pública tutelar el matrimonio entre el varón y la mujer con la protección de las leyes, para asegurar y favorecer su función irreemplazable y su contribución al bien común de la sociedad. Si se otorgase un reconocimiento legal a la unión entre personas del mismo sexo, o se las pusiera en un plano jurídico análogo al del matrimonio y la familia, el Estado actuaría erróneamente y entraría en contradicción con sus propios deberes al alterar los principios de la ley natural y del ordenamiento público de la sociedad argentina.


4. La unión de personas del mismo sexo carece de los elementos biológicos y antropológicos propios del matrimonio y de la familia. Está ausente de ella la dimensión conyugal y la apertura a la transmisión de la vida. En cambio, el matrimonio y la familia que se funda en él, es el hogar de las nuevas generaciones humanas. Desde su concepción, los niños tienen derecho inalienable a desarrollarse en el seno de sus madres, a nacer y crecer en el ámbito natural del matrimonio. En la vida familiar y en la relación con su padre y su madre, los niños descubren su propia identidad y alcanzan la autonomía personal.


5. Constatar una diferencia real no es discriminar. La naturaleza no discrimina cuando nos hace varón o mujer. Nuestro Código Civil no discrimina cuando exige el requisito de ser varón y mujer para contraer matrimonio; sólo reconoce una realidad natural. Las situaciones jurídicas de interés recíproco entre personas del mismo sexo pueden ser suficientemente tuteladas por el derecho común. Por consiguiente, sería una discriminación injusta contra el matrimonio y la familia otorgar al hecho privado de la unión entre personas del mismo sexo un estatuto de derecho público.


6. Apelamos a la conciencia de nuestros legisladores para que, al decidir sobre una cuestión de tanta gravedad, tengan en cuenta estas verdades fundamentales, para el bien de la Patria y de sus futuras generaciones.


7. En este clima pascual, y al iniciar el sexenio 2010-2016 del Bicentenario de la Patria, exhortamos a nuestros fieles a orar intensamente a Dios Nuestro Señor para que ilumine a nuestros gobernantes y especialmente a los legisladores. Les pedimos también que no vacilen en expresarse en la defensa y promoción de los grandes valores que forjaron nuestra nacionalidad y constituyen la esperanza de la Patria. http://www.aica.org/

ANIVERSARIO PRIMERA MISA EN SAN JULIAN

Con motivo de la conmemoración del 490 aniversario de la primera misa en territorio argentino, el pasado jueves 1 de abril se celebró en Puerto San Julián, en el monumento histórico que recuerda el acontecimiento, una misa al aire libre que estuvo presidida por el obispo de Río Gallegos, monseñor Juan Carlos Romanin, y concelebrada por el párroco, presbítero Daniel Mosqueda. Anualmente, para recordar y mantener viva la memoria colectiva, la comunidad sanjulianense se da cita en el monumento emplazado a orillas de la Bahía de San Julián, al igual que en 1520 lo hizo Hernando de Magallanes y su expedición, aquel Domingo de Ramos en que el cura Pedro de Valderrama, puso con una misa el sello de la Iglesia en suelo argentino. Este año, en coinidencia con el Jueves Santo y a tan solo 10 años del sesquicentenario, la emoción y el espíritu pascual envolvieron a los presentes. Y fue una vecina, Josefa Silva, la encargada de dar las palabras que hilvanaron aquel momento del primer encuentro entre la cultura europea llegada con la expedición magallánica y la cultura autóctona de los tehuelches. Por su parte el obispo expresó: “Hoy el país debería estar mirando este lugar histórico, donde todos estamos haciendo memoria”, al recordar y comparar el gesto de humildad, amor e igualdad que Jesús dio a sus discípulos a través de la enseñanza del lavado de los pies.A continuación, el Intendente Nelson Gleadell, el diputado Daniel Pandolfi, el presidente del Concejo Deliberante, Juan Manuel Pereyra, y Ely Quinteros de Lada, descubrieron una placa alusiva que posteriormente fue bendecida por el obispo. Puerto San Julián, “Ciudad del Encuentro”, se apresta para la fiesta religiosa de 2020, cuando se cumplan los 500 años de aquel momento único, y esperan celebrarlo con la presencia del Santo Padre. WWW.AICA.ORG

ORDENACION SACERDOTAL


DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA


Que una mujer conduzca un autobús, dirija una fábrica o mande una división es hoy completamente normal. No digamos nada sobre el hecho común a todos los países del primer mundo de que haya mujeres que ejercen la medicina, la arquitectura, la ingeniería, la docencia a todos los niveles y cualquiera de las mil y una especializaciones de la técnica. Ciertamente, desde tiempos inmemoriales la mujer ha molido el trigo y preparado la hornada de cada día, ha compartido tareas agrícolas y ganaderas y, sobre todo, ha dedicado muchísimas horas a la educación humana, espiritual y religiosa de sus hijos. Sin olvidar que en muchas civilizaciones ha llevado la administración doméstica del hogar, supliendo con su talento, ingenio y dedicación las carencias más primarias.
Sin embargo, el hecho al que aludía al principio está vinculado con la sociedad industrializada. El Día Internacional de la Mujer trabajadora es todavía más moderno. Su origen se remonta a 1857, cuando en Nueva York se produjo una marcha de mujeres trabajadoras de una fábrica textil en protesta contra las condiciones de trabajo. Otro hecho importante que condicionó la efeméride ocurrió en 1908 también en Nueva York, cuando un grupo de costureras industriales de grandes fábricas se declararon en huelga para protestar por sus condiciones laborales y pidieron aumento de sueldo, reducción en la jornada laboral y fin del trabajo infantil. Durante esta huelga pacífica, ciento veintinueve mujeres murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory. Esto ocurrió el ocho de marzo de ese año.
Al año siguiente se celebró por primera vez en Estados Unidos el día de la mujer trabajadora y en 1910 se propuso ese día como día internacional de la mujer, en el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas de Dinamarca. El ocho de marzo de 1977 las Naciones Unidas declararon el "Día internacional de Mujeres Trabajadoras" y eligieron el color lila para representar los esfuerzos de las mujeres que murieron.
Desde entonces la situación de la mujer ha avanzado de forma muy significativa. Sin embargo, todavía quedan muchas cosas por hacer para que la sociedad reconozca su dignidad. En las páginas de un Diario, una periodista burgalesa escribía recientemente con dolor estas palabras: «Es el tercer negocio que más pasta mueve en el mundo. Por delante sólo están el tráfico de drogas y el de armas, ambos deleznables pero algo menos repugnantes que la trata de personas -casi siempre, mujeres- que se lleva la medalla de oro de la indecencia". Se refería al terrible y bochornoso negocio de vender mujeres para la prostitución.
Es un caso significativo pero no el único. Pienso, por ejemplo, en el drama humano que se está creando con el fenómeno masivo de la inmigración en Europa: muchas mujeres se ven obligadas a venir en busca de un poco de bienestar para sus hijos, a costa de dejarlos en el país de origen, tantas veces en situaciones sumamente precarias.
La fe cristiana profesa que Dios ha creado al hombre y a la mujer con la misma dignidad personal y con los mismos derechos, puesto que a ambos los hizo a imagen suya y los destinó a la misma herencia del Cielo. Jesucristo, por su parte, dignificó tanto a la mujer, tan menospreciada en aquella sociedad, que el primer testigo del trascendental hecho de su resurrección fue una mujer: María Magdalena. Otra mujer, la Virgen María, fue elevada a la dignidad incomparable de Madre suya.
Mi reflexión para este día se podía resumir así. El hombre y la mujer son iguales en dignidad. Y en aquello que se distinguen son complementarios. Deseo con toda mi alma que la mujer sea reconocida socialmente en su plena dignidad. Y deseo, con la misma fuerza, que sea reconocida en su especificidad y en su feminidad, y que no sea el varón el punto de comparación sino la dignidad personal de que ella es portadora por voluntad del Creador.

MONS. FRANCISCO GIL HELLIN, ARZOBISPO DE BURGOS.

A LOS HERMANOS CHILENOS

En nombre de los Obispos y Equipos de Pastoral Social de las Diócesis Patagónicas, queremos hacernos presentes con nuestro acompañamiento hecho oración, en este momento de dolor, junto a todos los hermanos y hermanas chilenos residentes en Argentina, que están padeciendo la pérdida de vidas de sus seres queridos, de sus bienes materiales, de sus pueblos y ciudades, de la alteración de sus vidas.
No alcanzará seguramente ningún consuelo a tanta adversidad, y a veces la Fe en estos casos se torna débil y poco consistente ante la pregunta del "por qué".
Estamos viendo y escuchando por los medios tanta catástrofe que se nos anuda la propia posibilidad de decirles algo. Pero sabemos que Dios emerge de entre las ruinas, y nos da esa fuerza para seguir caminando, y en eso los conocemos como un pueblo valiente que se rearma con esperanza para seguir celebrando la Vida. Sepan que Dios está con nosotros y nunca nos abandona.
Reciban todo nuestro afecto, todos los hermanos y hermanas chilenos, en la forma de un gran abrazo fraterno y extendido a través de ustedes, que traspase los Andes; ojalá se nos den las oportunidades de ayudarlos más concretamente.
Que el Dios de la Esperanza les brinde sosiego, algo de paz y tranquilidad en este momento de reconstrucción y rearmado de la propia vida.


Obispos y Pastorales Sociales de Patagonia -Comahue:
Diócesis: Viedma-Neuquén- Bariloche- Alto Valle de Río Negro-Comodoro Rivadavia- Río Gallegos- Prelatura Esquel.

Encuentran el cuerpo del Vicario en Haiti con la Eucaristia en la mano


En la busqueda intensiva de sobrevivientes en la noche entre el martes y el miércoles, varios socorristas provenientes de Mexico encontraron el cuerpo sin vida de monseñor Benoit Charles, vicario general de la arquidiócesis de Puerto Príncipe.

El padre Antonio Sandoval, coordinador regional de Cáritas Latinoamericana y del Caribe desde la capital haitiana, expreso: "en el momento de su rescate, monseñor tenía en la mano un relicario con una hostia dentro. En todo momento el Señor lo acompañó en este camino hacía él".

En la terrible tragedia también perdió la vida monseñor Joseph Serge-Miot, arzobispo de Puerto Príncipe, quien fue despedido del balcón de su residencia por la fuerza del sismo.

gracias a la colaboracion de rescatista se logró sacar con vida a una mujer de 60 años, cuya identidad todavía no se conoce, casi seis días después del terremoto. Fue trasladada inmediatamente al hospital.