DESPENALIZAR ¿CURA O MATA?

despenalizar, ¿cura o mata?
Artículo periodístico publicado en el Diario La Nación sobre la posible despenalización del consumo de drogas
para consumo personal

(29 de diciembre de 2008)
Hemos escuchado con preocupación a algunos funcionarios manifestándose abiertamente por la despenalización del consumo de drogas. Se argumenta que no se quiere criminalizar al adicto, ponerlo en el mismo nivel de delito que al narcotraficante. Excelente intención. Pero ¿se logra el propósito andando ese camino?

¿La legislación actual penaliza al consumidor? No. La ley 23.737 establece que cuando la tenencia es para uso personal y hay una "dependencia física o psíquica" de la sustancia, el juez puede imponer una "medida de seguridad curativa, consistente en un tratamiento de desintoxicación y rehabilitación por el tiempo necesario", por lo que deja en suspenso la pena que le pudiera corresponder.

Considera al consumidor como una persona enferma (no un delincuente) y manda a proveerlo de un tratamiento de desintoxicación y rehabilitación. La despenalización del adicto ya está en vigencia.

Pero la ley mencionada no se está cumpliendo. El Estado nacional no está asistiendo adecuadamente a las instituciones que se dedican a la rehabilitación. La Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico) no da abasto ante la enorme demanda y cuenta con un presupuesto para unas pocas becas de un año. Estas no alcanzan para tratamientos prolongados. La gran mayoría de las provincias no tiene sistemas de tratamiento para recuperación de adictos. Sólo unos pocos municipios, con enorme esfuerzo, están buscando articular algún programa.

Tampoco se cumple la ley en lo que se refiere a estrategias de prevención, que no deberían consistir sólo en campañas esporádicas, espasmódicas, aleatorias y desconectadas de planes integrales que apunten al rescate del adicto.

Prevención no es dar charlas a los adolescentes en las escuelas acerca de las consecuencias de drogarse. Casi todos ellos ya lo saben y hasta podrían darnos clases sobre las sustancias. La tarea preventiva debería involucrarnos a los adultos, responsables de una sociedad enferma que compromete su futuro despreciando su presente. Vivimos en medio de conductas adictivas, propuestas desde la publicidad de medicamentos y el imperativo del éxito rápido sin esfuerzo.

Tampoco se avanza de modo significativo en lo relacionado con una lucha frontal contra el narcotráfico. Las mafias de la muerte controlan impunemente territorios de elaboración y venta.

Habría que penalizar al Estado por no cumplir la ley. Si no se sabe adónde enviar a los adictos y se los encarcela, ése no es el espíritu de la ley. Es cierto que hay "perejiles" en prisión, mientras que los que se enriquecen con la muerte de nuestros pibes están de paseo.

Pero si se llega a hacer legal la tenencia para consumo, ¿cuál será la cantidad permitida para cada uno, si cada uno tiene tolerancia diversa? ¿Será para el consumo de una noche, un día, una semana? ¿Da igual marihuana, cocaína, "paco", éxtasis, "burundanga", ketamina?

Ya que no está mal llevar lo del consumo propio, ¿se podrá, entonces, utilizarlo en el aula, la cancha, la vía pública? Ya se hace, lo sabemos, pero hoy es ilegal.

Lo que sí parece claro es que el Estado se desliga de la obligación de hacerse cargo de los tratamientos y, en última instancia, de los pibes. Digámoslo con claridad: la droga es sinónimo de muerte. Darle más espacio en la vida de los jóvenes es hacer que la muerte crezca. Despenalizar su uso es un riesgo serio.

La ley es también un marco de referencia como modelo de conducta. Legalizar la tenencia para el consumo es dar este mensaje: "Está bien que tengas en el bolsillo aquello que te lleva a la muerte, aunque para poder comprarlo hayas conseguido dinero robando o prostituyéndote".

Quien robe o mate bajo el efecto de la droga ¿será inimputable? Si alguien intenta frenarlo por su conducta agresiva y lo lastima o mata ¿será inimputable también? Es imperioso tener presente que prácticamente la mitad de los delitos violentos ocurren por efectos de la droga o del alcohol.

En cuestión de adicciones es importante ir a fondo en lo que hace al sentido de la vida, una vida digna que merezca la pena y la alegría de ser vivida. De esto trata la educación y los valores. La familia y los amigos. La sociedad y la ley.

Hacemos bien en decir que la adicción es una enfermedad. A diferencia de la gripe o la hepatitis, no se contagia por el mate, la toalla o el baño. Se contrae por hartazgo, vacío existencial, falta de horizonte, soledad, hambre, vida de perros? Ese es el foco infeccioso que encuentra caldo de cultivo en una sociedad dominada por el consumismo y la superficialidad.

Hace unas pocas semanas, un ministro nos sorprendió al afirmar que el 75% del consumo juvenil de drogas en el país es "recreativo". Si así fuera, cabe preguntarse si el 25% restante entró en la adicción por un camino distinto del de la "recreación".

Mientras tanto, dejemos hablar a las mamás de los adictos. Sus relatos desgarradores nos conmueven. Muchas de ellas luchan contra este flagelo en soledad, sin sentirse acompañadas ni comprendidas por funcionarios públicos y de fuerzas de seguridad.

Escuchemos también a los jóvenes que luchan para salir del infierno y a los profesionales o voluntarios que trabajan en este campo. Mirar a la Argentina como país de tránsito no parece consonante con la realidad cotidiana. Nos decía un joven en recuperación por su adicción al "paco": "Estoy dispuesto a todo, siempre y cuando nada vuelva a ponerme en situación de riesgo". ¿La ley piensa en él? La gran mayoría dio los primeros pasos hacia la adicción sin darse cuenta, jugando en el límite y con el límite. De pronto, entraron en una especie de remolino que los chupa y no los larga. En el comienzo, el primer plano estaba centrado en vencer el miedo o la vergüenza, ganar la estima de los demás. Promesas de darlo todo para quedar con nada, perverso vacío.

En el juego de la oca, un participante puede retroceder varios casilleros si cae en uno fatídico. En la vida también se puede retroceder mucho, al punto de no poder regresar. Hay casilleros de no retorno, fuera de juego, fuera de vida.

Hay que ponderar muy seriamente qué consecuencias puede traer esta medida en las ciudades y las provincias del país en que la droga aún no hizo pie abiertamente. El esfuerzo que están haciendo familias, escuelas, funcionarios en esos lugares corre riesgo de verse sobrepasado. Si se abren nuevos mercados para el consumo, la muerte habrá conseguido nuevos escenarios para desplegarse. Sumaremos perplejidad, asombro y dolor ante más "caballos que se mueren, potros sin galopar" (Los Redonditos de Ricota).

"Probá no probar" es una consigna de liberación. "Probá, que no hay drama" es opresión y dependencia.

Tenemos la obligación de "primerear" a la muerte. Podemos hacerlo.+


Mons. Jorge Lozano, obispo de Gualeguaychú

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1º MISA EN TIERRA DEL FUEGO DE MONS. MIGUEL ANGEL

El Lunes 23 de Mayo del 2011 se llevo a cabo en la ciudad de Río Grande,  la 1º Misa en la Provincia de Tierra del Fuego de Monseñor Miguel Ángel D`Annibale, quien fue ordenado obispo el día 29 de Abril de este año, en San Isidro. En la emotiva celebración, que se realizó en la Parroquia Sagrada Familia del barrio Intevu, estuvieron presentes el Obispo Titular de la Provincia de Santa Cruz y Tierra del Fuego Monseñor Juan Carlos Romanin, sacerdotes de San Isidro, sacerdotes de la ciudad, diáconos, religiosas, y una gran cantidad de personas que quisieron hacerse presente para recibir la bendición del obispo auxiliar de Río Gallegos, designado por el Papa Benedicto XVI. En la celebración estuvieron los padres de Mons. Miguel Ángel, que muy emocionados daban gracias a Dios por todo lo vivido.

En la celebración se realizo la entrada de la Palabra de Dios, ingresada por un matrimonio de la comunidad, destacando la importancia que tiene la Familia, consideradapara la Iglesia, como uno de los tesoros más importantes que tiene America Latina y el Caribe.

En la homilía Mons. Miguel Ángel compartió su alegría de haber sido llamado al Servicio como obispo auxiliar de Santa Cruz y Tierra del Fuego. Hizo memoria de las palabras que Mons. Casaretto dijo en la ordenación episcopal, destacando que elObispo debe ser un gran rescatista, rescatar todo lo que el Espíritu siembra.

Antes de finalizar la Misa, Mons. Juan Carlos hizo entrega de un obsequio al Padre Ariel Silguero, sacerdote de la Parroquia Sagrada Familia, y le agradeció por toda la preparación y esfuerzo que hizo en la organización de la 1º Misa de Mons. Miguel Ángel en la Isla.

En estos días Mons. Miguel Ángel estará visitando las distintas capillas y parroquias de la ciudad, y participara del Tedeum el 25 de Mayo a las 10 hs en la Parroquia Don Bosco, donde será presentado a las distintas autoridadesde Tierra del Fuego. El día miércoles visitara Tolhuin y luego visitara Ushuaia donde tiene previsto visitar las comunidades católicas de la zona.


Salutaciones recibidas en adhesión a esta Celebración.

·OBISPO DE SAN ISIDRO: MONS. JORGE CASARETTO.
·OBISPO COADJUTOR DE SAN ISIDRO: MONS. OSCAR VICENTE OJEA
OBISPO DE RAFAELA: MONS. CARLOS MARIA FRANZINI.
·OBISPO DE LWENA – ANGOLA: MONS. JESUS TIRSO BLANCO.
·ARZOBISPO DE ROSARIO: MONS. JOSE LUIS MOLLAGHAN.
·OBISPO AUXILIAR DE PARANA: MONS. CESAR DANIEL FERNANDEZ.
·OBISPO DE CONCEPCION: MONS. JOSE MARIA ROSSI.
·OBISPO EMERITO DE RESISTENCIA: MONS. CARMELO GIAQUINTA.
·OBISPO EMERITO DE COMODORO RIVADAVIA: MONS.PEDRO RONCHINO.

Que son las indulgencia?

¿qué son las indulgencias?
Con el Catecismo de la Iglesia Católica afirmamos que:

“La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos. La indulgencia es parcial o plenaria según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente. Todo fiel puede ganar para sí mismo o aplicar por los difuntos a manera de sufragio, las indulgencias tanto parciales como plenarias” (Catecismo, n. 1471).

La indulgencia que podrá ganarse con ocasión del Año Jubilar será plenaria y por tanto ella podrá liberarnos totalmente de la pena temporal debida por nuestros pecados.

2. ¿Cómo entender de mejor manera la enseñanza y la práctica de la Iglesia sobre las indulgencias?


Para entender la doctrina y la práctica de la Iglesia acerca de las indulgencias, es preciso recordar que el pecado tiene una doble consecuencia: genera en nosotros una “pena eterna” y una “pena temporal”. Recurramos nuevamente al Catecismo de la Iglesia Católica para comprender mejor esta enseñanza:

“El pecado grave nos priva de la comunión con Dios y por ello nos hace incapaces de la vida eterna, cuya privación se llama la “pena eterna” del pecado. Por otra parte, todo pecado, incluso venial, entraña apego desordenado a las criaturas que tienen necesidad de purificación, sea aquí abajo, sea después de la muerte, en el estado que se llama Purgatorio. Esta purificación libera de lo que se llama “pena temporal” del pecado... El perdón del pecado y la restauración de la comunión con Dios entrañan la remisión de las penas eternas del pecado. Pero las penas temporales del pecado permanecen. El cristiano debe esforzarse, soportando pacientemente los sufrimientos y las pruebas de toda clase y, llegado el día, enfrentándose serenamente con la muerte, por aceptar como una gracia estas penas temporales del pecado; debe aplicarse, tanto mediante las obras de misericordia y de caridad, como mediante la oración y las distintas prácticas de penitencia, a despojarse completamente del “hombre viejo” y a revestirse del “hombre nuevo” (ver Ef 4,24)”. (Catecismo, nn. 1472-1473).

De lo anteriormente dicho podemos concluir que si bien por el sacramento de la Penitencia se nos perdona la “pena eterna del pecado”, la indulgencia es uno de los medios a través de los cuales se nos perdonan las “penas temporales del pecado”.

ORDENACION EPISCOPAL DE NUESTRO OBISPO AUXILIAR

El viernes 29 de abril de 2011, en una solemne celebración eucarística que tuvo lugar, a las 20.30, en el salón Juan Pablo II, del colegio Carmen Arriola de Marín (avenida del Libertador 17115, San Isidro), se llevó a cabo la ordenación episcopal de monseñor Miguel Ángel D’Anníbale, obispo titular de Nasai y auxiliar de Río Gallegos, quien eligió como lema la frase evangélica: “Como el Padre me envió, Yo los envío”.

Según la oficina de prensa del obispado de San Isidro, “la celebración contó con una notable concurrencia, alrededor de 2.000 personas, fieles de las diócesis de San Isidro y de Río Gallegos, quienes desafiaron el mal tiempo que se presentó con una copiosa lluvia, no obstante lo cual durante toda la celebración fue notable el clima de alegría y el afecto expresado por los presentes, que prorrumpieron en un gran y prolongado aplauso luego de la consagración episcopal”.

También fue notable durante la celebración, según la misma fuente, “la profunda emoción de monseñor Jorge Casaretto que se manifestó en sus muy sentidas palabras hacia el padre Miguel Ángel, quien retribuyó del mismo modo, y agradeció por todos los años (desde 2001 era vicario general de la diócesis de San Isidro) compartidos junto al obispo de San Isidro con quien, dijo, lo une una profunda amistad”.


Participantes en el rito de la ordenación episcopal

El obispo consagrante principal fue monseñor Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, y los obispos co-consagrantes fueron monseñor Juan Carlos Romanín SDB, obispo de Río Gallegos, y monseñor Carlos María Franzini, obispo de Rafaela.

También actuaron como obispos co-consagrantes monseñor Oscar Vicente Ojea, obispo coadjutor de San Isidro, y monseñor Luis Alberto Fernández, obispo auxiliar de Buenos Aires.

Sacerdotes asistentes del nuevo obispo los presbíteros Martín Fassi, Carlos Cagnassi y Néstor Cruz García, de la diócesis de San Isidro.

Diáconos asistentes: Cristian Dodds, Wenceslao Gómez Caride (permanente), Pablo Muttini (permanente) y Jorge Negroni.

El rito consecratorio se inició con la lectura del “mandato apostólico”, que estuvo a cargo del presbítero Jorge Rotondaro.
Asistieron el nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, y el cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.

Obispos concelebrantes

Además de los nombrados, concelebraron otros 27 arzobispos y obispos, quienes también impusieron sus manos sobre la cabeza del ordenando. Son los siguientes:

Arzobispos Alfonso Delgado, de San Juan de Cuyo, y Mario Antonio Cargnello, de Salta.

Obispos Justo Oscar Laguna, emérito de Morón; Emilio Bianchi di Cárcano, emérito de Azul; Luis Teodorico Stöckler, de Quilmes; Rubén Oscar Frassia, de Avellaneda-Lanús; Alejandro Antonio Buccolini SDB, emérito de Río Gallegos; Juan Rubén Martínez, de Posadas; Fernando María Bargalló, de Merlo-Moreno; Guillermo Rodríguez-Melgarejo, de San Martín; Carlos Humberto Malfa, de Chascomús; Joaquín Mariano Sucunza, auxiliar de Buenos Aires; Fernando Carlos Maletti, de San Carlos de Bariloche; Esteban María Laxague SDB, de Viedma; Antonio Marino, electo de Mar del Plata; Adolfo Armando Uriona FDP, de Añatuya; Carlos José Tissera, de San Francisco; Virginio Domingo Bressanelli SCJ, coadjutor de Neuquén; Hugo Manuel Salaberry SJ, de Azul; Pedro María Laxague, auxiliar de Bahía Blanca; Hugo Santiago, de Santo Tomé; César Daniel Fernández, auxiliar de Paraná; Santiago Olivera, de Cruz del Eje; Marcelo Alejandro Cuenca, de Alto Valle del Río Negro; Vicente Bokalic CM, auxiliar de Buenos Aires; Nicolás Baisi, auxiliar de La Plata; y Joaquín Gimeno Lahoz, de Comodoro Rivadavia.

Concelebraron también 150 sacerdotes y participaron 60 diáconos. Asistieron los seminaristas de San Isidro y de Río Gallegos.


De otros credos

Estuvieron presentes en la celebración representantes de otras iglesias cristianas: de la Iglesia Presbiteriana San Andrés, de la Iglesia Anglicana San Miguel y Todos los Ángeles, y de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata.

Por la comunidad judía estuvieron la señora Hanna Brenner y su esposo, profesores de la Escuela Litúrgica judía.


Autoridades civiles

Entre los asistentes estuvieron el intendente de San Isidro, doctor Gustavo Posse, con miembros de su gabinete.
El intendente de Tigre, doctor Sergio Massa, su señora esposa y miembros del gabinete municipal.
El intendente de San Fernando, señor Osvaldo Amieiro, acompañado con miembros del gobierno municipal.
El vicepresidente del Concejo Deliberante de Vicente López, doctor Guillermo Ruiz, y miembros de los Concejos Deliberantes de los partidos de San Isidro, San Fernando y Tigre.
El diputado nacional Jorge Triaca y su señora esposa.
También estuvieron miembros de la Prefectura Naval Argentina; los presidentes y miembros de los Colegios de Abogados y de Escribanos de San Isidro; y el señor Félix Testone, miembro de la Comisión de Justicia y Paz, de la Conferencia Episcopal Argentina.


Homilía de Mons. Casaretto

En el momento correspondiente, monseñor Casaretto pronunció la homilía. Lo hizo en un lenguaje llano y en forma casi coloquial, dirigiéndose al nuevo obispo al que mencionó por su nombre de pila, Miguel. “En el nombre de Jesucristo vamos a ordenar obispo a Miguel”, con quien “a lo largo de todos estos años hemos llevado adelante una profunda amistad”, dijo al inicio de su alocución.

Luego, al explicar “qué es un obispo, o qué debe ser un obispo”, señaló en primer lugar que “lo más importante para un Obispo es ser un hombre de oración, esa es la clave de la vida episcopal”.

“En segundo lugar -señaló- un obispo es el sacerdote que preside la comunión de la Iglesia, una comunión que en cada tiempo tiene distintos desafíos y, en un tiempo de tanta pluriformidad de dimensiones evangelizadoras, el obispo como hombre de comunión, por supuesto que tiene que corregir los errores que aparezcan”, pero aclaró que tiene que ser “un gran rescatista, rescatar todo lo que el Espíritu siembra”.

“En tercer lugar -añadió monseñor Casaretto-, el obispo es un animador de la misión”, y explicó que “animar la misión es animar a la gente a la esperanza, a seguir esperando de este Jesucristo en cuyo nombre obramos la salvación, el único nombre en el cielo y en la tierra en el que podemos salvarnos”.

“Con mucha alegría -concluyó- entregamos a Miguel a la diócesis de Río Gallegos en esta noche”.


Palabras de Mons. Miguel Ángel D´Anníbale

Consagrado ya obispo, monseñor D’Anníbale pronunció una alocución en la que expresó los sentimientos que llenaban su corazón en un momento tan especial de su vida sacerdotal.”Tengo el profundo deseo -expresó- de compartir lo que siente mi corazón frente a este acontecimiento de mi vida, que es un profundo y gran regalo de Dios, de su Gracia para conmigo y para con todos ustedes, para con toda la Iglesia”.

Luego se refirió al hecho de su traslado a la Patagonia, “de ser enviado a otra tierra, a otro espacio, podríamos decir a otra cultura, que si bien es el mismo país, es tan distante, es tan diversa de la que ahora vivo. Y por eso vino a mi corazón muy fuertemente la confirmación de la misión, esa misión a la cual soy enviado”, lo cual “me llena de gozo, me llena de alegría, mi vida una vez más, como hasta ahora, se llena de sentido y vale la pena vivirla así, siendo enviado por Jesús”.

Tras manifestar que sentía “con mucha fuerza el misterio de la Iglesia”, y de referirse a su vida sacerdotal durante 25 años en la diócesis de San Isidro, monseñor D’Anníbale tuvo palabras de agradecimiento, en primer lugar al papa Benedicto VI, a quien le manifestó “una vez más, mi fidelidad, mi obediencia, mi comunión”.

Después de agradecer a todos los obispos “que me acaban de recibir tan cariñosamente en el colegio episcopal”, se dirigió a monseñor Casaretto: “Quiero muy especialmente agradecerte a vos, Jorge, agradecerte por presidir esta celebración, por conferirme la plenitud del sacerdocio, como hiciste hace 25 años cuando me ordenaste de diácono y cuando me ordenaste de presbítero, gracias, Jorge, de corazón por tu amistad, por tu paternidad y especialmente por enseñarme, en estos 21 años que me regalaste estar al lado tuyo, a amar a la Iglesia y a servirla. Gracias de corazón Jorge”.

Luego extendió sus agradecimientos a varios obispos a quienes mencionó por sus nombres: monseñor Romanín, de Río Gallegos; monseñor Franzini, de Rafaela; monseñor Ojea, coadjutor de San Isidro; y monseñor Luis Fernández, auxiliar de Buenos Aires, con quien lo une la pasión por la Liturgia.

Palabras especiales dedicó al nuncio apostólico, monseñor Bernardini, “por su cercanía, gracias monseñor. Pienso que detrás de un nombramiento hay una persona y eso es lo que yo he descubierto en monseñor Bernardini, el atender lo que cada uno necesita, lo que vive, me he sentido muy así, muchas gracias y sé que su tarea es cuidar del episcopado y de tantas cosas de la Iglesia, que se sienta así, también, muy querido por nosotros”.

Tras agradecer al cardenal Bergoglio, se dirigió al antiguo obispo de Río Gallegos: “Me alegro tanto, tanto, que también esté aquí monseñor Alejandro Bucolini que es el obispo emérito de Río Gallejos, al que le pedí especialmente que viniera y es un testimonio para nosotros porque nos muestra que a pesar de la enfermedad, él sigue estando acá. Gracias, Alejandro, gracias por estar”.

Siguió un largo rato agradeciendo a sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos, religiosas, laicos, autoridades, familia y amigos.

Texto completo de las palabras de Mons. D'Annibale

Palabras de Mons. Juan Carlos Romanín

En un momento de la celebración se recibieron las imágenes de los patronos de Río Gallegos, María Auxiliadora y Don Bosco, traídos por fieles de las comunidades y se cantó el himno diocesano de Río Gallegos, lo que dio ocasión para unas palabras de monseñor Romanín.

“El pasado 10 de abril festejamos los cincuenta años de nuestra diócesis, estamos en el año jubilar, en nuestro año santo y esta canción que acabamos de escuchar es nuestro Himno Jubilar, allá en la Patagonia. El primer regalo y el más esperado que Dios nos hizo es el del obispo auxiliar. Para nosotros es un año de gracia, de bendición que justamente queremos compartir con todos ustedes y, sobre todo, darte la bienvenida Miguel Ángel a nuestra diócesis. Sos ya la presencia sacramental de Jesús en nuestras tierras de la Patagonia, ahora tu tierra, nuestra tierra.

“Creo que todos necesitamos porque te hemos esperado mucho, un hombre de oración que nos ayudes a vivir en comunión, en unidad, que seas testigo de esperanza, que seas esta presencia del Cristo vivo y resucitado que nos ha regalado esta Pascua. Queremos caminar juntos y que todos se den cuenta de que nuestra presencia es la presencia de Dios, este Dios que camina por la Patagonia donde vamos a trabajar juntos, a caminar juntos y por eso, te digo que estoy muy feliz de recibirte, de darte la bienvenida junto con ellos que me representan como tantos de la diócesis, la más extensa y la más austral del país, así que bienvenido y que tengas días intensamente felices”.  WWW.AICA.ORG

Primera Misa en Tierra del Fuego de nuestro Obispo Auxiliar Mons. Miguel Angel D`Annibale

ORDENACION EPISCOPAL MONS. MIGUEL ANGEL D ANNIBALE

El viernes 29 de abril, monseñor Miguel Ángel D’Annibale, obispo auxiliar electo de Río Gallegos, recibirá su ordenación episcopal por imposición de manos de monseñor Jorge Casaretto, quien será el consagrante principal.
En tanto, los co-consagrantes serán los obispos Juan Carlos Romanín, de Río Gallegos; Carlos Franzini, de Rafaela; Vicente Ojea, coadjutor de San Isidro; y monseñor Luis Fernández, obispo auxiliar de Buenos Aires.

La celebración eucarística de ordenación será a las 20.30 en el salón Juan Pablo II del Colegio Marín (Avenida del Libertador 17115, San Isidro).

El futuro prelado eligió el pasaje evangélico “Como el Padre me envió, Yo los envío” como lema de ordenación.

Benedicto XVI lo nombró obispo titular de Nasai y auxiliar de la diócesis de Río Gallegos el 19 de febrero pasado.

Monseñor Miguel Ángel D’Annibale, de 52 años, es licenciado en Teología Dogmática, y desde marzo de 2001 se desempeñaba como vicario general de la diócesis de San Isidro.

Informes:
comunicacion@obispado-si.org.ar .

Participó de un encuentro con el clero de Río Gallegos Monseñor D’Annibale participó recientemente en Río Gallegos del Encuentro Anual del Clero y de la misa crismal en el santuario de San Cayetano.

“Fue una muy buena experiencia conocer al clero de la diócesis, sentirme muy bien recibido por parte del obispo, monseñor Juan Carlos Romanín, de cada uno de los sacerdotes, de los diáconos permanentes y de los seminaristas que vinieron especialmente para celebrar el jubileo del clero, ya que la diócesis cumple 50 años”, dijo en un comunicado.

Y subrayó: “Estas vivencias me permiten empezar a ponerle nombres y rostros concretos a mi corazón de pastor, y así, ya de vuelta en la diócesis, me ayudan a preparar la ordenación”, que podrá verse en vivo desde Internet
http://www.ustream.tv/channel/gem-vivo .

También se podrá escuchar por radio a través del a Cadena Diocesana de Comunicación integrada por FM Marín (90.5 Mhz.), FM San Cayetano (105.1), FM La Barca (88.3) y FM Gente Nueva (89.3). WWW.AICA.ORG